miércoles, 12 de noviembre de 2008

El Escarabajo Elefante usa sus cuernos para defender los recursos del territorio

El valor adaptativo de los cuernos en los escarabajos machos muchas veces se interpreta como un carácter de selección sexual, cuya justificación, como en el caso del color, en muchas especies de aves, consiste en poseer un atractivo para las hembras de la especie.

En "A neotropical companion" Kricher opina que los cuernos le ayudan en sus luchas contra otros machos para defender los recursos del territorio. No se sabe si las hembras son atraídas más por los cuernos que por el acceso a su alimento en los árboles donde viven. Un macho con recursos alimenticios es más atractivo. En este caso, el recurso alimento está en las ramas y tronco del árbol donde vive y en las cuales las hembras van a poner los huevos para que las larvas puedan desarrollarse en su interior alimentándose de la madera.




Las larvas se desarrollan en la madera en descomposición en las ramas y troncos de árboles viejos que han caído. Es probable que la alta tasa de destrucción del bosque bajo tropical, tenga que ver con la actual rareza de estos escarabajos. los grandes árboles son los primeros objetos de interés de los leñadores y al sustituirse por pastos y plantaciones, ya los escarabajos no tienen ambiente donde alimentarse y crecer como larvas, para luego emerger como el animal adulto.




Estos vistosos escarabajos son más raros cada día, ya que su llamativa anatomía los convierten en objetos de interés para colectores de insectos. Por otra parte, la destrucción del bosque es un factor que reduce las poblaciones de árboles y por tanto la existencia de ramas y troncos viejos caídos cuya madera en descomposición es el alimento de sus larvas.

domingo, 12 de octubre de 2008

Mariposas de colores: las verdaderas Bellas Durmientes del Bosque

De noche, en la oscuridad de la selva húmeda, colgando boca arriba de las ramitas secas de bambucillo, las mariposasHeliconius erato de alas negras con banda roja y las Mechanitis polymnia, con alas coloreadas con pintas de negro, anaranjado y crema, son las verdaderas bellas durmientes del bosque.

Duermen en grupo, y para defenderse de los depredadores, forman una muy sensible estructura colgante, semejante a un móvil, que al menor roce trasmite la vibración a todo el grupo generando la alarma y la consecuente desbandada.
CRB




jueves, 9 de octubre de 2008

¡Falsos escorpiones viajan en turismo de lujo!


Dos aseveraciones que llaman la atención: en primer lugar ¿Qué es éso de falsos escorpiones? y… ¿Cómo es que viajan en turismo de lujo?

Trataremos de explicarnos: existe un grupo de invertebrados arácnidos, parecidos a escorpiones pero mucho más pequeños y desprovistos de colas. El parentesco con los verdaderos escorpiones es muy lejano. Se conocen más de 1600 especies en el mundo y se alimentan de pequeños invertebrados que viven en el suelo o en la madera de los árboles que han caído.

El parecido principal surge de la presencia de las quelíceras o macanas, con la que suele atrapar su alimento. La pieza móvil de estas macanas posee dos características importantes: un diente con el cual inocula veneno para paralizar su alimento y comerlo, y además una glándula de seda con la cual teje sus capullos. El seudoscorpión está desprovisto totalmente de cola.

La segunda aseveración, la referida a que viajan en turismo de lujo, es quizá más cercana a la verdad imaginaria. No pretendemos decir que en los buses de la famosa compañía de transporte turístico se consiguen pseudoescorpiones, No!. Lo que tratamos de decir es que en el trópico americano existen pseudoescorpiones que se trasladan de un árbol a otro asidos a la superficie superior y posterior del abdomen y protegidos por la cobertura de las alas del escarabajo arlequín Acrocinus longimanus, un gran coleóptero, cuyo cuerpo, de llamativo colorido, puede medir casi diez centímetros de largo y desplegar unas patas anteriores o “manos” que son extremadamente largas en el macho.

El ejemplar que mostramos en esta imagen fue encontrado en la Reserva Ecológica Giuáquira, cargando sobre sus espaldas cuarenta pequeños pasajeros, que indudablemente viajaban en un escarabajo de lujosa ornamentación.

CRB.

La noche no duerme porque las chicharras, los grillos y las ranas no la dejan.


Pareciera que el sentido del oído se pone más acucioso por la noche. Cualquier ruidito se percibe, y si es repetitivo o persistente resulta ser o tornarse en algo muy molesto. Habiendo escuchado los sonidos de la naturaleza en distintos ambientes naturales de Venezuela se nos ocurre pensar en compararlos y preguntarnos cómo es que la noche misma, es capaz de dormir con tanto ruido!.

En el gélido páramo, el silencio de la noche es casi sepulcral. Ningún bichito que se precie se atreve a salir con ese frío a cantar o a celebrar nada. Ni siquiera una marcha nupcial de luciérnagas se escucha. Apenas el viento frío se percibe de tiempo en tiempo cortando el espacio. Hay que apretarse bien el gorro de lana para que el viento no nos corte las orejas.

En el mar, el sonido del constante ir y venir de las olas domina, y no permite escuchar más nada. Es un sonido arrullador, un soporífero, que algunos psicoterapeutas utilizan como música de fondo para relajar a sus pacientes en tratamiento.

Pero… en la selva tropical, sobre todo en las proximidades de los ríos o lagunas, donde el agua se empoza en charcas, como a orillas del río Yaracuy, el ensordecedor y persistente canto de las ranas es un poema de amor, para sus parejas. Si hay muchos árboles, entonces casi al comenzar la noche y despedirse el día las chicharras se alborotan y cantan de lo lindo; eso si, muy acompasadamente. ¡Y para completar los grillos…! ¡Hay... los grillos! Ésos si que se dedican a cantar, sin ánimo de terminar, toda la noche.

Con razón la pobre noche se queja. Y es que tiene pocas opciones, porque si se va al páramo pasaría frío y si se va a la playa, se marea con el vaivén de las olas del mar. Puede que decida quedarse y se distraiga contemplando a la luna, pero como ésta siempre le muestra la misma cara, no es una opción tan buena y la pobre noche, finalmente, pasará “otra noche” sin dormir. CRB.

Hay mariposas que tocan maracas mientras vuelan joropos


En las faldas del Cerro Zapatero, viven unas maripositas del genero Hamadryas sumamente alegres y juguetonas, llamadas maraqueras, que “bailan volando y tocan joropos con maracas sin capachos” cuando ejecutan sus intensas persecuciones nupciales, girando vertiginosamente detrás de la mariposa deseada. O… ¿Son mas bien persecuciones agresivas para ahuyentar al competidor?

No sé de cuál opción se trata, pero lo cierto es que divierten mucho al observador, pues invariablemente suelen posarse cabeza abajo sobre la corteza del tronco de un árbol de mango, a tomar sol. Y… de rato en rato emprenden las vertiginosas y complicadas persecuciones aladas, que casi parecen peleas de perros o de gatos voladores, si éstos volar pudieran. Hay varias especies que hacen lo mismo, y la verdad da gusto observarlas y escuchar ese menudo toque de maracas que, cuando es muy intenso, nos recuerda también el ruido del chisporroteo de las hojas del bambú cuando se quema.

Las hay de distintos patrones de coloración. Algunas imitan muy bien la coloración de la corteza pareciéndose a los líquenes que crecen sobre el tronco, o muestran manchas que interrumpen la forma visual del ala, o muestran diseños de colores intensos como el azul aterciopelado, con diminutos y numerosos ocelos azules.

Hay variedades para todos los gustos y para pasar un ratoagradable disfrutando del aire fresco bajo la sombra, comiendo mango y escuchando a las mariposas tocar con sus maracas invisibles un joropo sin cuatro, sin arpa y sin capachos. CRB.

miércoles, 8 de octubre de 2008

La Rothschildia erycina, un polilla con ventanillas transparentes en sus alas


La multiplicidad de formas, colores y patrones de diseño del cuerpo y los hábitos en los Insectos es verdaderamente asombrosa. Pareciera que el ser humano no se cansa de descubrir y redescubrir más y más variedades de estos artrópodos tan comunes y abundantes.

En la Reserva Ecológica Guáquira, cerca de San Felipe en el Estado Yaracuy, estamos haciendo un muestreo visual y fotográfico de la variedad que llegan a nuestra trampa de luz. Poco a poco, en esta página, iremos agregando las imágenes de los maravillosos insectos que nos visitan y que gratifican nuestra visión.

Comenzamos con las imágenes del macho (arriba) y la hembra (abajo) de Rothschildia erycina, una de las mariposas nocturnas más vistosas de la familia Saturnidae representada en el mundo por unas 1.250 especies. El dimorfismo sexual es muy acentuado en cuanto a las formas tamaños y proporciones de las alas en ambos sexos y se puede percibir claramente en las fotografías.

Estas mariposas son de las llamadas polillas, de hábitos nocturnos y se caracterizan por poseer antenas relativamente cortas que parecen pequeñas escobillas en forma de plumas. Según Roster Moraga y Daniel Janzen, dos biólogos amigos costarricenses, esta especie se distribuye desde México hasta Paraguay. Es una mariposa bastante grande pero con una vida bastante corta. La madre pone los huevos sobre una planta específica que servirá de alimento a sus larvas.

Cuando las larvas salen de los huevos a los seis a ocho días de la postura, se comen parte del huevo y luego proceden a alimentarse de la planta hospedera, esto lo hacen durante sus 40 a 42 días de desarrollo. Después de este tiempo se convierten en pupas y la metamorfosis dura de 3 a 4 semanas hasta eclosionar. Por instinto la mariposa busca y localiza alguna planta de la familia de las Rubiáceas (familia del café o la quinina) sobre la cual debe de poner sus huevos ya que esta planta será el alimento para el crecimiento de las larvas.

La coloración de las larvas es muy llamativa: verde con rayas color rojo amarillento en forma de anillos con los que puede confundirse con una serpiente coral, lo que la hace ver como peligrosa para ciertos potenciales depredadores. Suelen salir de la crisálida a media noche y en la mañana ya tienen que ir pensando en copular.

La hembra atrae al macho produciendo una feromona, que éste percibe y la ubicará para copular. Una vez fecundada, la mariposa tiene de 3 a 6 días de vida. Durante este corto tiempo tendrá que poner de 300 a 400 huevos, de los cuales la primera noche pondrá de 200 a 300 huevos y los demás, los días restantes. Aún siendo grandes, no vuelan largas distancias, ocupan un territorio relativamente pequeño y quizás los machos vuelen un poco más en busca de las hembras; su vuelo es muy lento y en forma de zig-zag. En su estado como mariposa no tiene métodos de defensa.

Un detalle muy interesante es que no posee proboscis lo cual significa que no puede alimentarse del néctar de las flores en su estado adulto y que, aparentemente, la última oportunidad que tuvo de alimentarse fue durante su vida larval. Algunos de sus depredadores conocidos son los zorrillos y los búhos.